miércoles, 9 de diciembre de 2015

Un reinicio

Todos hemos sentido alguna vez esa presión interna, durante la cual piensas que tu pecho va a estallar y tus nervios se transforman en finos hilos temblorosos. El descanso desaparece y te vuelves más apagado, no disfrutas cada momento de igual manera que antes y ves todo a tu alrededor con ojos diferentes.

Miedo y alteración, frustración y desesperación; todo ello es algo con lo que acabamos viviendo en algún momento.

Todo nos conduce a una falta de descanso, de agotamiento e impotencia. Recargas tu cabeza con casi infinitos pensamientos que solo te marean y te dan ganas de vomitar más de una vez.
El mayor miedo de un artista es perder la inspiración y desde hace meses yo la he perdido. He perdido las ganas de apretar las teclas de mi teclado y de formar melodías con las cuerdas de mi guitarra. Sientes que todo lo que empiezas está vacío, que no hay más que sentimientos de agonía inspiratoria; exprimes tu cerebro y luchas por comprenderte, por manejar la situación.

Lágrimas desesperadas rozan tus mejillas y te piensas detenerlas. Podrías hacerlo pero es tu única forma de acabar con el agobio, con ese aire denso que ni te deja respirar ni hablar. Unas mejillas húmedas. gritos silencioso y miedo a lo conocido, a lo que sabes que viene después.

Pero un día te despiertas, ves luz por la misma ventana donde todas las mañanas la niebla no te dejaba atisbar más allá de un palmo de distancia; el sol está en su sitio, dulce y dando caricias cálidas en un frío diciembre. Por primera vez en meses ves todo distinto.

Parece algo casi Divino, como si por arte de magia todo se hubiese arreglado, pero todo realmente está igual. Eres tú el que cambia. Esas noches sin dormir, esas largas conversaciones internas sobre el "tú" actual, esas lágrimas llenas de frustración. Todo ha dado su verdadero fruto. Tu propia mente te ayuda a pensar en que el tiempo no es algo para usar en nada. Tu tiempo es tu vida. Tu vida eres tú. Sonríes y te ves bien.

Todos nos sentimos frustrados. Todos tenemos miedo. Pero a veces tienes que pasar un infierno para observar la claridad, para nadar más allá de ese mar de cristales rotos. Tu tiempo es ahora, mientras lees esto, mientras escuchas aquella canción, mientras hablas, mientras te enamoras y mientras sonríes. No siempre gana la oscuridad, todo vuelve al equilibrio real.

viernes, 14 de agosto de 2015

Black clouds and Silver Linings

¿Cuántas veces os habéis cabreado con vosotros mismos? Imagino que incontables son las situaciones donde os ha ocurrido algo así.

Cientos de veces ocurre que a pesar de no irte las cosas mal te sientes vacío y enfadado, como si dentro de tu cuerpo hubiese un ente casi apoderandose de tu energia.

A veces aparecen esos días donde le das vueltas a todo y a nada, donde oyes voces a tu alrededor pero no escuchas nada. Esos vacíos que te crean una impotencia descomunal y agobiante.

Días grises, con olor a humedad pero que carecen de valor de llover, como si les produjese angustia.

Todos necesitamos explotar de vez en cuando y a veces aguantamos mucho y gritamos en el silencio de nuestras cabezas.

Hoy es un día gris.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Recuerdos oníricos

Quiero pensar que soy alguien. Que tengo una identidad o que en algún lugar de este planeta existe una persona que puede reconocerme.
Os daría mi nombre, pero como os he dicho no tengo recuerdo alguno sobre mi mismo, pero a pesar de mis lagunas, poseo en mi memoria un suceso que puede o no ser real, pero incluso siendo lo que es, lo guardo como oro en paño.
Desde el momento que me di cuenta de mi no existencia comencé a escribir mis vivencias en una pequeña libreta con un lápiz viejo, los cuales siempre llevo a mi lado.
Sinceramente, todo lo que escribía eran cosas nimias: conversaciones con algún vecino, sobre todo preguntándome mi nombre y desde cuando vivía en el Ático 3, a lo que yo respondía "ojalá yo mismo lo supiese" y me marchaba con una despedida cordial.
Pero hay un recuerdo, que más que un recuerdo, es un sueño reiterado, que se repite mínimo dos veces a la semana.
Cada vez varía algún detalle dentro de este: color del cabello de la gente, cambio de nombres, color de ojos, ropa e incluso la voz, que todos suelen ser detalles cambiantes en el mundo onírico.
A lo largo de este último año habré reescrito el sueño 100 veces y las 100 me dan la impresión de una realidad.
No sabéis que es vivir sin ser nadie, ni si quiera yo se como sobrevivo, ya que, por alguna razón, en mi casa, ya que no sabría si llamarlo hogar, poseo una cantidad ingente de dinero, de procedencia desconocida, lo cual hace más desconcertante mi vida. ¿Quién soy? ¿Por qué vivo donde vivo? ¿De dónde ha salido todo aquel dinero? ¿Qué significa mi sueño? Espero que a esta última pregunta me ayudéis todo aquellos que acaben leyendo esto o a los que se les cuente la historia de mi onírica visión.
El sueño comienza en una calle peatonal bien cuidada con jardines a los laterales. Yo me dirijo hacia el lado opuesto de esta. La calle en un principio está vacía, pero poco a poco se comienza a llenar a causa de las calles adyacentes.
El sentimiento de agobio empieza a crecer en mi interior y todo el mundo comienza a mirarme acercándose a mí. Siento sus miradas como puñales en mi pecho y comienzan a gritarme, aunque no logro escuchar lo que dicen. Al final todos callan y se apartan. Entre la multitud aparece una mujer. Unas veces es pelirroja, otras morena; es la parte variable del sueño, aunque todas hacen lo mismo. Se acercan, me miran fijamente de forma dulce. Sus ojos infunden paz y muestran cariño infinito. Tras ello, en el sueño, la mujer me besa en la mejilla de forma cálida. Justo tras sentir su infinito amor, siento algo.frío y afilado en mi estómago, algo que podría ser un puñal. La dama se separa de mí y sus ojos ya no son de afecto, son puro odio, helado y oscuro, que atemorizarían hasta al mas noble y valiente caballero.

En ese momento despierto entre sudores fríos y temblores inhumanos. ¿Por que se reitera tanto una pesadilla de ese estilo? ¿Qué clase de persona soy?
Poco a poco, la curiosidad por conocer la identidad tras la que estoy pasó a ser miedo; miedo a no ser quien no quiero. Suena extraño, pero perder la memoria puede cambiarte totalmente, pasando de ser el más horrible monstruo humano a vivir como el más noble y pacífico señor.
Poco a poco me fui obsesionando más con mi sueño, intentando recordar detalles. Mi carácter se tornaba irascible y algo violento. Mi ira se fue transformando en miedo a ser yo, si es que existe ese "yo".
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He dejado páginas en blanco en la libreta. Cada vez duermo menos y comienzo a padecer obsesión con no dormir. Hasta estoy tomando pastillas para evitar el sueño. Duermo de forma aproximada dos horas al día. He infestado mi casa de despertadores, los más ruidosos posibles. Evito los sonidos musicales. Salgo a andar por las noches. Esto comienza a ser una obsesión. ¿Desde cuándo llevo así? ¿Desde cuando no recuerdo quien soy?
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He perdido la cuenta de los días y las noches. El sueño se hace cada vez más doloroso. Ya ni si quiera puedo cerrar los ojos. Necesito olvidar.
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He llegado a una conclusión. El sueño me ha hecho olvidar. No el sueño en sí, sino la obsesión que trae con él. Habré vivido de cien formas en el mismo cuerpo y me habré forzado a olvidar, pero el subconsciente no olvida. Sé como solucionar los remordimientos. Todo acabará al saltar.

domingo, 8 de febrero de 2015

Final - Un puñado de recuerdos

Aun Kevin no había entendido la situación. Su hermana intentaba hablar entre sollozos y lágrimas por el teléfono. Kevin intentó calmarla pero era una tarea casi imposible, por lo que decidió ir a casa de su familia para ver que había ocurrido.
Kevin salió del hotel a toda prisa y cogió un taxi hasta su casa. La preocupación le oprimia el pecho casi ahogandole en su propio miedo.
Tardó cosa de 20 minutos en llegar a su casa. La policía se encontraba allí consolando a su hermana. No veía por ninguna parte ni a su padre ni a su madre. Habló con el policía y cuando Kevin se identificó como el hermano, el policía fue directo: su madre y su padre habían muerto.
La hermana de Kevin había salido a comprar, algo corriente, y en la tardanza del recado, un par de ladrones inexpertos transformaron un pequeño hurto en un doble asesinato. Armados con pistolas de pequeño calibre, entraron para llevarse las joyas que hubiese en la casa. El padre de Kevin, sin saber que iban armados, intentó reducirles y uno de ellos, en un acto desesperado, le disparó en el pulmón derecho, produciendole asfixia. La mujer comenzó a gritar y durante el descontrol del ladrón, recibió el otro disparo en el abdomen. Los ladrones huyeron de la casa, pero un vecino había avisado a la policía, por lo que fueron atrapados, aunque la ambulancia no llegó a tiempo para salvar al matrimonio.
La hermana de Kevin encontró a la policía en la vivienda y se echó a llorar desconsolada al conocer lo sucedido en su breve ausencia. Los ladrones pensaban que aquella mujer era la única que habitaba el hogar junto a su posible marido, el cual pensaron que era Kevin.
La noticia le impactó en exceso. Consiguió calmar a su hermana y ambos volvieron al hotel, donde les llevó la policía. Aun debían tratar en la morgue a los cuerpos de sus padres. Posiblemente al día siguiente fuese el funeral.
Cuando llegaron al hotel, ambos se sentían vacíos. Kevin le indicó a su hermana cual era la habitación y que él tardaría cinco minutos en subir, ya que debía realizar una llamada.
Quedaban 45 minutos para el encuentro de la mujer. Llamó al número que anotó y la hermana de aquella joven anotó el recado de la falta a la cita pendiente y que mañana llamaría para contarle lo ocurrido.
Antes de subir, fue hacia el bar del hotel y pidió una copa. La primera de muchas en todo lo que quedaba de su vida.
Cada trago le hacía recordad a la gente que perdía, a la gente que ya no ganaría.
El futuro se tornaba cada vez más oscuro. Habrá sonrisas que nunca volverá, palabras que no volverá a oir y momentos que nunca más serán revividos. Todo lo que le queda es la botella y un puñado de recuerdos amargos y grisaceos.

Culturiza tu bolsillo

Existen temas que están tan mascados que cuando te los llevas a la boca son insípidos, y te dan ganas de gritar de la sensación de malestar que provocan. Hoy, amigos, voy a tratar uno de esos temas, que es, ni más ni menos, la cultura.
Recientemente fue la gala de los Premios Goya 2015. El cine español nunca ha sido mi fuerte, pero aun así, busqué los resultados de la entrega de premios, y busqué información de las películas ganadoras, las cuales se pueden contar casi con los dedos de una mano.
Pero a pesar de ello, siempre surge alguna producción la cual me llama la atención. Cuando estrenaron cierta película, la cual no nombraré por temas de publicidad y demás, busqué por los cines de Madrid, provincia donde vivo, cuando me encuentro que, en solo algunos cines del centro proyectaban tal película y para colmo, los precios eran desorbitados.
Esto en su momento me molestó, pero vivimos en España, por lo que no le di mucha importancia. Ahora con el tema de los premios, me ha dado por buscar acerca de los impuestos culturales, todos conocemos el famoso 21% de IVA en la cultura, mientras que otros países europeos, casi venden estos productos a precio de ganga, o eso nos parece desde nuestro punto de vista.

Cine a casi 10€ en las salas más baratas, libros a 20€ por no ser tan comerciales, entradas de teatro inhumanas. ¿Todo para que? Para inculturizar. Una población estúpida es una población feliz, es una población que no puede tener problemas porque no sabe pensar en problemas.
Nos tragamos la basura televisiva y que poco a poco conquista internet para ser esclavo de los propios monstruos que creamos. Ni el propio Víctor Frankestein cayó en la dominación de su creación, más bien, intentó destruirla.

La piratería se ve como un problema del primer mundo cuando es un intento de solución, ilegal, pero un intento. Sinceramente, yo también he metido mano en el frasco de la piratería y no me arrepiento, porque me ha ayudado a hacer aquello que nos intentan quitar: consumir cultura solo a cambio de lo que pago de conexión a internet.

Cine internacional no estadounidense, cómics no editados en España; internet es la cuna de la cultura y por ello intentan evitar que sea un portal hacia esta.

Acabaremos como borregos: seremos brutos, tercos y con cuatro palos nos harán hacer lo que los demás quieran.

martes, 16 de diciembre de 2014

Ojo por ojo

"Tú me quitas, yo te quito", "tú me pegas, yo te pego", "tu me insultas, yo te insulto". Nuestro día a día se basa en eso, en dar lo que recibes, pero solo si cuando vayas a dar, hagas daño. El ojo por ojo es una forma de guerra social, que muchas veces en la historia, ha llegado a ser causas de guerras reales y absurdas que le eliminaban toda la razón de existencia del ser humano.
Los que se basan en el ojo por ojo acaban siendo seres mediocres, que no se interesan en encontrar una mejor defensa. La estupidez es el primer plato del día.
Pero todos sabemos sobre eso, es más, de pequeños eramos así, si nos hacían algo, se lo devolvíamos un pelín mas fuerte.
Si la mitad del interés en atacarnos lo tuviésemos en ser un poco más cultos y no aparentar ser cabezas huecas, yo me inclinaría ante la sociedad, pero esto no es así.
No pensar es mucho más sencillo, recurriendo a tus nudillos como mejor argumento.
¿Será la educación sobreprotectora? ¿O solo es el primer paso de la involución social?
Cuida a tu hijo como oro en paño, que el será el que acabe robándote ese oro. Sobreproteger a alguien no hace más que mostrarles que se les dará siempre todo hecho y que no tendrán que mover ni un testículo y que si quieren que le rasquen su apreciado pene, alguien vendrá y lo hará.
¿De quién es la culpa? ¿Padres? ¿Cultura? ¿Amistades? Os dejo pensar y analizar si hemos destruido ya completamente la sociedad y cuanto nos queda para hacer lo mismo con la cultura.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Amor o egoísmo (Fragmento 'Tokio Blues')

-No es tan fácil como creía-reconoció Midori. Reflexionó un momento contemplando el humo-. Quizás sea por haber esperado tanto tiempo, pero ahora busco la perfección. Por eso es tan difícil.
-¿Un amor perfecto?
-¡No, hombre! No pido tanto. Lo que quiero es simple egoísmo. Un egoísmo perfecto. Por ejemplo: te digo que quiero un pastel de fresa, y entonces tú lo dejas todo y vas a comprármelo. Vuelves jadeando y me lo ofreces. “Toma, Midori. Tu pastel de fresa”, me dices. Y te suelto: “¡Ya se me han quitado las ganas de comérmelo!”. Y lo arrojo por la ventana. Eso es lo que yo quiero.
-No creo que eso sea el amor –le dije con semblante atónito.
-Si tiene que ver. Pero tú no lo sabes –replicó Midori-. Para las chicas, a veces eso tiene una gran importancia.
-¿Arrojar pasteles de fresa por la ventana?
-Sí. Y yo quiero que mi novio me diga lo siguiente: “Ha sido culpa mía. Tendría que haber supuesto que se te quitarían las ganas de comer pastel de fresa. Soy un estúpido, un insensible. Iré a comprarte otra cosa para que me perdones. ¿Qué te apetece? ¿Mousse de chocolate? ¿Tarta de queso?”.
-¿Y qué sucedería a continuación?
-Pues que yo a una persona que hiciera esto por mí la querría mucho.
-A mí me parece un desatino.
-Yo creo que el amor es eso. Pero nadie me comprende. –Midori sacudió la cabeza sobre mi hombro-. Para un cierto tipo de personas el amor surge con un pequeño detalle. Y, si no, no surge.
-Eres la primera chica que conozco que piensa así.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Doble moral

Recuerdo cuando leí 1984, que cambió aun más mi percepción de la realidad. El doble-pensar no era algo tan descabellado cuando te paras a observar a la gente.
Podríamos decir que el doble-pensar puede haber derivado a una doble moral bastante tóxica para la gente.
No puedo llegar a entender por que se tienen dos formas de pensar, una abierta al público y otra que se queda en tu interior, resonando en tu cabeza.
No necesito muchas palabras para hablar de esto, pero si es necesario explicarlo y decir que una mentalidad que no te protege en absoluto y que acaba siendo una calcomanía de un patrón social no os va a forjar como humanos, dejando vuestra alma vacía y al borde de la simpleza mental.

martes, 7 de octubre de 2014

Llamada al pensamiento

Posiblemente las largas esperas sean lo más parecido a la soledad que un hombre social pueda experimentar, y os aseguro que no es una sensación agradable. Pero también son buenos momentos para encender eso llamado "mente", artilugio ancestral con el que nacemos pero que no todo el mundo acaba usando.
Pensar es una acción que muchos tildan de involuntaria. En lo personal, quienes alegan eso son los que no le han dedicado en su vida ni un simple minuto.
La mente es sumamente maravillosa, sobre todo cuando procedes a cultivar su uso abstrayendo el cerebro y volteando tus pensamientos hasta conseguir resultados alucinantes.
Volviendo a lo de la soledad, cuando esta está de cuerpo presente, tu mente puede comenzar a funcionar dando lugar a dos cosas importantes: indagar en tu propia consciencia buscando resolver, analizar o aprender sobre tus propias creaciones imaginativas, que es a lo que le suelo dedicar mi tiempo.
La segunda opción es comenzar a observar a la gente que tienes a tu alrededor. Extraños en todos los sentidos, con conversaciones que pueden ser aburridas con temas de índole privado; o conversaciones relativamente curiosas, donde traman temas de interés donde las opiniones de los emisores pueden o no coincidir con las tuyas propias. En momentos de soledad se posee suficiente tiempo para analizar estas conversaciones e intentar sacar algo en claro.
Siendo sinceros, la orden del día es el fútbol, tema que, honestamente, no me atrae lo más mínimo. En la otra mano, tenemos temas curiosos donde escuchas a gente hablando de cosas como el gobierno, cosa que puedo llegar a estar harto pero también puede ser interesante de tratar porque me da una serie de premisas en las que pensar y me obligan a trabajar el cerebro estudiando el pensamiento y la dialéctica.
"El gobierno es malo" o "Que bien lo hace el gobierno"; estas frases son el resumen de la idea general humana en ámbitos gubernamentales. No me voy a inclinar por ninguna de las dos, ya que, en pocas palabras, no me apetece.
Lo que sí quiero tratar es la facilidad que tiene el mundo para opinar sin argumentar, catalogar como "bien" o "mal" a su beneficio propio y dar discursos insulsos y sin sentido, más de uno con acusaciones inestables y mal definidas.
Llamo a la reflexión, al pensamiento y al orden mental y pido desde mi más profunda existencia que alguien más, a parte de la minoría existente, comience a pensar racionalmente para así volver a confiar en la humanidad.

D.a.L

lunes, 22 de septiembre de 2014

6 - Humo entre las notas

Dos horas es mucho TIEMPO cuando ansias que pasen rápido. Kevin aun dudaba de la veracidad de la situación que acababa de vivir, que pintaba surrealista a su vida sencilla. Volvió al hotel y empezó a rebuscar entre su equipaje ropa adecuada para la ocasión. No se complicó mucho la vida y cogió una camisa blanca que tenía y una chaqueta de corte americano. Se vio preparado para la ocasión, pero aun quedaba más de una hora para el encuentro que tenía preparado, por lo que decidió bajar al bar del hotel a tomarse una copa.
El bar estaba vacío a excepción de una pareja mayor, que rondaría los sesenta años y un hombre de negocios que no paraba de hablar por el móvil a la vez que gesticulaba en exceso. El camarero no tardó en atenderlo con gran amabilidad. Pidió un Bourbon con hielo y casi inmediatamente ya podía empezar a saborearlo. La televisión estaba conectada y en el canal sintonizado aparecía un noticiero. Guerra y deportes. Aquellos eran los temas que trataba. Nunca le había visto sentido a la guerra, más que el egoísmo de una nación sobre los bienes de otra. Vio la televisión mientras se tomaba la copa, la cual le duró casi media hora, acabando algo aguada, pero no le importaba. El sabor del whisky le era agradable y caluroso, que con la temperatura que había era bienvenido.
Miró el reloj y quedaba como media hora para la cita, por lo que decidió salir y así fumarse un cigarro. Pagó la cuenta a aquel amable hombre y le preguntó si podría llevarse uno de los periódicos. Sin rechistar, el hombre le dijo que no existía problema alguno. Kevin puso el periódico bajo su brazo y salió a la puerta. Encendió uno de sus cigarros. Le gustaba fumar, le relajaba y le era agradable la sensación del humo descendiendo por su garganta hasta los pulmones. En la puerta del hotel sonaba un hilo musical. Una canción de Led Zeppelin llamada Kashmir. La canción le parecía de las mejores que jamás había escuchado desde siempre. Las notas que iban sonando se mecían con el viento y pintaban el ambiente más relajado. El humo del tabaco parecía bailar a medida que sonaba.
Cuando el cigarro se consumió vio aparecer por la esquina a Mery. Llevaba un vestido largo azul y una chaqueta encima negra. El vestido era sencillo, que no se excedía en formalidad pero mantenía su elegancia. Llevaba el pelo suelto y le bajaba por los hombros.
Mary observó que ya la estaban esperando y esbozo una pequeña sonrisa que tardó poco en borrarse, como si de una alucinación se tratase. Cuando estaban a un metro el uno del otro, Kevin rompió la tensión saludando a la joven dama, ella avanzó hasta él y le besó la mejilla con la misma calidez que la primera vez. Esa sensación sería imborrable en su memoria.
- Bueno, espero que tengas un sitio pensado para cenar, me muero de hambre - Dijo Mary sonriendo.
- Pues hace tiempo que no vengo, pero posiblemente haya un sitio que esté abierto. No es gran cosa ni es un lujo, pero puede gustarte - Comentó Kevin saliendo del pequeño apuro.
Anduvieron durante veinte minutos hasta un pequeño restaurante familiar. Por el camino ella le preguntó a que se dedicaba. Kevin le dijo que era estudiante de filosofía y estaba preparando su tesis actualmente.
- ¿Filósofo? Creo que me he topado con un loco - Ambos rieron.
- ¿Y tú? ¿A que te dedicas actualmente?
- Trabajo en un negocio de transportes coordinando a los conductores de camiones y dándoles indicaciones. No es muy entretenido, pero saco suficiente sueldo para vivir con tranquilidad.
La cena fue bastante entretenida. Ambos hablaron de sus vidas contando anécdotas. Cosas simples sin indagar en la intimidad de cada uno. Cuando terminaron ambos salieron a dar un paseo hasta la donde Mary se alojaba.
- Bueno, creo que esta es una despedida - Dijo Kevin algo apenado.
- Yo aun estoy de vacaciones durante cinco días más. Ten -Mary sacó de su bolso una tarjeta con su número de telefono- Cuando te apetezca charlar o tomar algo, avisame. Ha sido un placer conocerte Kevin. Hasta la proxima.
Esa vez no hubo beso en la mejilla, fue un abrazo. Dulce, cálido, pero que acababa amargo cuando se separó.
Volvió andando hacia el hotel con tranquilidad fumándose uno de sus últimos cigarros. Las calles estaban vacías y sus pisadas sonaban duras y férreas. Cuando entró al hotel y pasó delante de recepción, la mujer que estaba tras el mostrador le llamó.
- Perdone ¿Es usted Kevin, no?
- Sí, dígame.
- Acaba de recibir una llamada de su hermana, es urgente dice.
- ¿Puedo llamar desde mi habitación?
- Por supuesto.
- Muchas gracias.
Kevin subió con gran velocidad las escaleras y llamó a su hermana. Solo se oían sollozos y entre sus lágrimas, escuchó la palabra "muerto".

(Continuará)

sábado, 20 de septiembre de 2014

Fama sin condecoración

Sinceramente, adoro internet. Vasta fuente de información tanto fiable como engañosa. Y más aun me gustan las redes sociales, ya que son una forma interesante de aprender sobre el comportamiento humano tanto dentro como fuera de la red.
De las cosas que más me han sorprendido de la conducta humana ha sido la fama; gente a la que se le da una importancia especial por razones de talento: música y cine principalmente. También existen famosos que únicamente han participado en la vida social de otra persona famosa y desde ahí han despegado hasta ser figuras llamativas hacia la sociedad.
Pero yo he venido a hablar de la fama de internet, y sobre todo, de la fama en twitter, red social que habito con mucha frecuencia.
Cientos, diría miles incluso, de personas, buscan atención por cientos de medios. Lo curioso es como el ser humano se inclina a ser el centro de atención. ¿Pero lo hacen porque tendemos a ser sociales o porque nuestro ego tiende hasta el infinito?
La respuesta a priori, puede ser dudosa. Cada persona es un mundo, y cada uno tiene sus razones. Desde mi punto de vista, la gente lo hace o por puro egocentrismo, para sentirse importante a causa de carencias en tu vida o simplemente porque te encanta ser el centro del mundo.
Sabiendo que el mundo actual se basa en creer que tú eres el centro de todo, el egocentrismo es la respuesta correcta.
Con esto no digo que todo el mundo sea egocéntrico en internet, pero sí admito que ese problema es fatídico y esta causando un efecto antisocial en la red. El "yo" siempre será más importante que el "vosotros" y la realidad es cruda, amarga y cruel.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Talento y experiencia.

"Tu haces x cosa bien porque tienes talento". En mi vida he escuchado esa frase como miles de veces y todas ellas me ha sonado absurda y vacía.
La envidia adjudicada al talento natural viene desde tiempos inmemoriables: escritores, músicos, guerreros, artistas... Hay cientos de cosas en las que el talento ha ayudado a la potenciación de una aptitud.
Todos tenemos algún talento, pero esto no quiere decir que siempre vayamos a descubrir cual es. Todos hemos conocido a ese chico que en matemáticas sacaba los ejercicios antes que todos, o ese amigo que con poco tiempo de práctica era buen dibujante.
El ejemplo contrario es esa persona que se ha esforzado mil veces mas para llegar a ser como aquellos que tienen talento. Ellos no merecen ni más ni menos respeto y es sencillo el porqué: la gracia de todo ello es que han luchado con más o menos dificultad para alcanzar su objetivo. Todos querríamos ser unos talentosos para lo que nos gusta, pero no tiene por que ser así. Todo esfuerzo tiene recompensa. Así que no infravaloremos a los que no se han esforzado por ser mejores por naturaleza ni supravaloremos a los que han dado todo por algo que quieren. Todos merecen una gran ovación. Y recordad que nadie es un genio de nacimiento ni un inútil para toda su vida.

lunes, 18 de agosto de 2014

Abuso de poder

Guerra, conquista, superioridad y poder. Podría decir que esas palabras describen a la humanidad.
A veces te paras a pensar en los típicos "¿Qué pasaría si...?" y hay casos en los que obtenemos respuestas. Imaginad que haría la humanidad si se desarrollase un suero de supersoldado sin efectos secundarios nefastos en la persona, o armas que puedan causar desastres naturales, e incluso, obtener la tecnología que debería ser propia del siglo próximo. Ahora forzad un poco más vuestra cabeza e imaginad que TODAS las armas que podríais imaginar las tenga un solo continente, un solo país, una sola ciudad, una sola persona. Comenzaría un reinado de terror más temido que cualquier dictadura ya pasada.
Los avances tecnológicos traen consigo muchas mejoras en la calidad de vida, pero por otro lado, el pretexto de su creación sigue siendo el egoísmo del ser humano.
Egocéntrico por naturaleza, nunca admitiría la existencia de seres superiores, solo cuando nos sintamos más poderosos que los demás. El cine sobre todo, esta plagado de esos elementos de "La humanidad es sumamente importante y tiene mucho poder". Nos hemos creído que somos las criaturas más importantes y poderosas del universo, lo que nos llevaría a la sobresuperación si apareciesen criaturas aun más inteligentes y finalmente, todo ello, acabaría en la más pura y abismal devastación.

miércoles, 11 de junio de 2014

Carne de hielo

La primera flor cae con miedo,
toca el suelo, se vuelve frágil.
Todas las ramas, en movimiento ágil
lloran como si no fuese cierto.

Joven dama, tú mira al cielo,
muestra siempre tu belleza grácil,
que la flor cae siempre fácil,
hasta que su alegría haya muerto.

Luce como un ángel en pena,
y muestra sus ojos vacíos,
con esa dura y gris mirada.

Vendrá y te robará cuan hiena
y su momento traerá frío
vive, bella, en tu morada.

lunes, 9 de junio de 2014

Compleja y aterradora

La mente posiblemente sea la creación natural más espeluznante. Nos encontramos ante un órgano que evita tanto nuestra autodestrucción como infundir la locura en tu cerebro. Estamos ante un monstruo natural, creado a partir de la evolución que tanto nos beneficia como nos puede perjudicar.
Podéis pensar que esto es absurdo, que como el cuerpo va a querer autodestruirse. Para que observéis que no es tan locura, pensad en el cáncer, que no es más que una respuesta ante la amenaza hacia tu salud de tus propias células, donde unas se atacan a las otras.
Pero la mente es más sorprendente. Para hablaros de ello me gustaría mostraros un vídeo primeramente para introducirnos en el tema.

Como se puede observar, la mente es capaz de engañarse a sí misma y hacerte sentir incómodo. El terror nocturno, las obsesiones, los miedos, los estados paranoicos y cualquier enfermedad mental son causadas por un desequilibro que tu propio cerebro ha creado. Nadie elige ser un paranoico ni padecer esquizofrenia, pero sabemos a ciencia cierta que muchos seres humanos padecen estas enfermedades metales.
Entres las cientos de enfermedades que puedan existir, hay cuatro que podría destacar en cuanto a interés científico que son: el  terror nocturno, la paranoia, la esquizofrenia y la psicopatía.

Terror nocturno

Todos hemos tenido alguna pesadilla alguna vez y nos hemos despertado empapados en sudor del miedo que nos ha causado uno de esos aterradores sueños, pero el terror nocturno es algo que va más allá. Es un miedo a dormir que acaba causando insomnio. Pesadillas tan reales que piensas que podrían matarte como si la propia película de Pesadilla en Elm Street se hubiese implantado en nuestro universo protegido de tal ficción. Algo mucho mas interesante es que , a pesar de poder saber que estas soñando, no puedes despertar y eso produce un estado de frustración y pánico supera a muchos miedos que tenemos cuando estamos despiertos.
Si fuesen simples pesadillas no existiría ningún problema, pero estos terrores pueden causar sonambulismo, taquicardias o, si despiertas a alguien que esté en este estado, podría incluso caer en un estado vegetativo. Lo mejor es que todo esto es natural de la mente y creado por ella misma.

Paranoia



La paranoia, también conocida como "trastorno delirante" es una enfermedad mental que crea ideas equívocas en nuestro cerebro. Estas pueden ir desde poseer unos delirios de grandeza superiores al de cualquier Señor del Universo hasta pensar que una entidad quiere asesinarte o mutilarte para que confieses algo que crees saber.
Esto acaba creando un cierto grado de hostilidad hacia la gente que le rodea, porque piensan que nadie les apoya ni les comprenden, lo que puede crear situaciones violentas o aumentar el grado del desequilibrio mental que posee, acabando en una psicopatía llevándose más de una vida por delante.



Esquizofrenia

La esquizofrenia posee varias similitudes con la paranoia con una serie de añadidos, como pueden ser las alucinaciones. Existe un terror inimaginable hacia el exterior a causa de la alteración de los sentidos, lo que hace que la vida de un esquizofrénico no pueda nunca acercarse a un nivel normal. El miedo suele ser parte de su día a día lo que le convierte desconfiado e incluso, puede llegar a ser peligroso.
Reconocer a alguien puede ser una ardua tarea, ya que tus ojos observan una realidad distorsionada.


Una curiosidad es que el LSD fue creado para el estudio de la esquizofrenia, ya que su efecto alucinógeno es lo más similar a las que poseen los pacientes esquizofrénicos.

La escucha de voces es una de las alucinaciones más conocidas.


Como podemos ver, la mente juega con nosotros, y si bien, hay gente con mentes prodigiosas que poseen una inteligencia que supera a la media, existen otras tan aterradoras por las que muchos nos volveríamos creyentes para rezar y que no se nos acerque nadie con cerebros tan aterradores. Desde que nacemos, tenemos un monstruo en casa, lo que no sabemos es si despertará o no.

Amor con pocas palabras

Dicen que los viajes en tren son bastante aburridos. Yo no me lo creo. He vivido poco en este mundo, pero en estos raíles he visto desde ciudades crudas hasta campos llenos de belleza, pero no todo es mirar por la ventana. Los trenes son sabios. Sé a la perfección que no pueden hablar, pero apuesto mi existencia a que ellos han sido testigos de más besos que una pantalla de cine y más palabras de amor que un poema. Si pudiesen expresarse de forma humana, ellos sí nos explicarían “¿Qué es el amor?”.

sábado, 24 de mayo de 2014

Amigos y enemigos

Posiblemente uno de los enemigos del hombre sea el tiempo libre. Seguro que no me equivoco al afirmar que todos hemos meditado en esos momentos en los que no hacemos nada y nos hemos creado quebraderos de cabeza al pensar en nuestra vida y los problemas que tenemos. Nos gusta complicarnos y eso nos hace humanos. Pensar en amor, trabajo, dinero... Todas esas cosas por las que llegamos a sufrir, pero que al fin y al cabo, son nuestro día a día.
Es irónico que pensar y tener tiempo libre sean tanto nuestros amigos como nuestros enemigos.

miércoles, 21 de mayo de 2014

No es lo que parece

El respeto siempre ha sido la base de toda buena educación y estoy totalmente de acuerdo en infundirlo desde edades tempranas, pero creo que tenemos una mente suficientemente capacitada para poder distinguir "humor" de "mal gusto".
El humor negro es algo que siempre me ha gustado. No voy a hacer muestras públicas de éste ya que no estamos de cachondeo, sino hablando de cosas serias, pero todos conocemos los chistes de Irene Villa, Carrero Blanco, sobre leprosos, y otros que para mucha gente pueden parecer grotescos.
El ki de la cuestión es que, al tomarlos como mal gusto, se llega a pensar que te crees esas cosas, que te parecen correctas y que tienes una mente tan perturbada que llegarías a hacerlo.
Estamos hablando de humor, una forma de hacer humor que puede o no ser de buen gusto, pero cuando la gente lo utiliza, sabe perfectamente que no lo dice en serio. Pasa lo mismo con el humor machista. ¿Quién no ha hecho un chiste machista? ¿O un chiste hembrista? ¿O ha utilizado humor basándose en razas o creencias religiosas? Creo que TODOS somos culpables y no les culpo, porque conocer nuestros límites es lo que nos hace inteligentes. No siempre hacer humor de un tipo nos transforma en el ser al que podemos repudiar. No todo es lo que parece.

miércoles, 30 de abril de 2014

La respuesta no es la televisión

Sean bienvenidos a La Era de la Información: periódicos, revistas, televisión, radio e internet son nuestras principales herramientas para navegar por las olas del conocimiento y el saber. Pero ¿Deberíamos fiarnos de todas ellas?
Sé que es un tema muy mascado, pero la opinión de todos es importante y para mi mismo, la mía lo es también, por lo que sabía que necesitaba incluirla en algún momento.
Todos hemos escuchado eso de "No te creas todo lo que ponen en la tele", pero nunca he escuchado "no te creas todo lo que dice la radio".
Los medios de comunicación han sido comprados por empresas, por personas que tienen unas ideas y que pueden o no coincidir con las tuyas. Con esto quiero llegar a que nunca difundirías por un medio de comunicación que te pertenece ideas que son contrarias a lo que realmente piensas, porque buscas tu propio beneficio.
Hasta ahí ya tenemos el "por qué" de la realidad parcial de los medios de comunicación. El problema llega cuando no sabes donde informarte.
No existe la más pura objetividad. Queramos o no, todos damos nuestra opinión al hablar y es imposible evitarlo. Los textos objetivos como fuentes de información no son muy fiables.
Pero no voy a meterme en todos los medios, quiero hablar sobre todo de la televisión y lo que trae consigo.
Si os digo televisión pensareis tanto noticias como series, películas, programas, concursos y mucha publicidad. No quiero nombrar ningún canal, pero todos sabemos a cuales me refiero.
La telebasura está al orden del día. Programas donde ves la vida de una panda de estúpidos viven, o niños problemáticos a los que les dabas una bofetada para calmarles. Concursos que lo último que te piden es ser inteligente o series tan sumamente simples que hasta un bebe las entendería y podría mejorarlas.
Siempre me he preguntado porque la gente ve estas cosas, porque invierte horas y energía en analizar lo que se dice y he hallado la respuesta: mientras menos piense yo, mejor para mí. El concepto "desconectar" lo hemos llevado demasiado lejos, hasta tal punto que ver a una persona que podría tener 80 puntos de cociente intelectual nos parece entretenido. Somos esclavos de la estupidez, porque lo estúpido es simple y gracioso y cuanto más vacío esté nuestro cerebro, más fácil será lavárnoslo.
No hace falta decir que si seguimos con esto y dejamos que programas como esos nos laven en cerebro, la raza humana perderá la poca inteligencia que le queda y acabaremos siendo esclavos de la estupidez.

viernes, 18 de abril de 2014

Una mente perturbada

Está de suerte. Lo va a conocer todo, pero esté tranquilo. Embarcarse en una mente ajena es algo complejo y difícil de tolerar, pero no se preocupe, no es una historia compleja. Acomódese en su asiento, relájese y escuche la historia. Posiblemente sea la única oportunidad de adentrarse en una mente como la mía. La única condición para esto es sencilla: no debe interrumpirme en ningún momento. Sé que llegará un momento en el que tenga la información suficiente, pero aún así, le pido este deseo egoísta de ser escuchado hasta el final de mi relato. Coja papel y boli si desea escribir algo, o que le traigan un café, porque puede que su boca acabe pastosa.
Como se ve a simple vista, soy un tipo bastante sencillo físicamente hablando. No destaco por nada en especial por mi cuerpo. Por otro lado, mi mente ha sido considerada por mucha gente brillante e incluso, espeluznante, ya que no es algo fácil de entender que alguien tan joven hubiese conseguido algunos tipos de proezas, pero ese es otro tema que no busco tratar ahora mismo. Siempre he vivido en un hogar normal: un padre serio pero comprensivo, una madre cariñosa y amable y un hermano agradable, la envidia de cualquier otra familia. No somos adinerados, pero no hemos estado nunca faltos de nada. Vivíamos bien. Podría decir que aun viven bien.
Tuve mucha suerte con el empleo. Cuando terminé mis estudios superiores sobre informática, encontré un puesto de trabajo como asesor técnico en un hospital de la zona. Buen sueldo y compañeros agradables. No era la vida perfecta, pero sí una buena vida.
Nunca he tenido una pareja estable, pero sí, gracias a mi labia, he mantenido muchas relaciones sexuales con mujeres de casi todo tipo, tanto hermosas como no tan agraciadas, todas dentro de un margen de figura, donde no se permitían ni demasiado delgada ni demasiado gruesas. El sexo era una forma de desfogarse, como cuando un músico toca su instrumento o un dibujante culmina su obra.
Creo que mi vida era la envidia de todo hombre medio y a su vez, su mayor desolación. El 90% de las veces que un hombre dice que no quiere pareja estable miente, porque en el fondo esa calma de tener a alguien al despertarse es lo que les alivia. En mi caso no es así. Me gusta la soledad de mi casa y el sexo.
Todos hemos tenido curiosidad por algo creo yo. He probado a mantener relaciones con bastantes mujeres como ya he dicho antes, pero un día encontré a una en especial que estaba un poco chiflada. Es una lástima que se encontrase a alguien peor.
No nos tomamos ni una copa. Llegamos y nos desnudamos. Ella me pidió cosas. No hablo de solamente sexo. Me pidió maltrato. ¡Era una masoquista! Nunca había probado tal cosa. Azotes, golpes, estrangulamiento... Estrangulamiento... No conocéis esa sensación. La sensación de mantener la vida de alguien o eliminarla por siempre. Creo que dejé de escuchar a aquella mujer. Mis manos rodeaban su blanco cuello y mientras aun tenía sexo con ella, yo la estrangulaba. Aquellas manos que abrazaban sus últimos alientos hasta que su cuerpo se quedó inmóvil. Un hombre normal habría comenzado a temblar y un terror le hubiese invadido, pero a mi no. Estaba tranquilo y no tenía ni un solo remordimiento. Mi corazón latía a gran velocidad emocionado. Era una sensación magnífica.
Me deshice del cadáver y conseguí evitaros. No fue complicado. Nadie me podía relacionar con ella. Y así ha sido siempre. Tres asesinatos. No hubo nada más que tres.
El primero ya le conoces. El segundo fue seis meses después del primero. La conocí en un bar. Estaba sola bebiendo como una loca. Su novio le había dejado y necesitaba desfogarse.
Cenamos en su piso y tomamos algunas copas.
Tuvimos sexo en exceso. Casi una hora después aún seguíamos haciéndolo y poco a poco mi mente se iba quedando en blanco. Mis manos subían por su cuerpo desde su cintura hasta sus pechos. Los acariciaba como si fuesen esculturas frágiles y disfrutaba sintiendo su piel. Pero no me di cuenta como iban subiendo mis manos, como apretaban su cuello. Ella entre gemidos y gritos se desvaneció y quedó inmóvil sobre su cama.
Me senté a los pies de aquel colchón de matrimonio y me encendí un cigarro. Cuando me lo terminé, me vestí, guardé todas mis cosas, besé su fría frente y me marché. No tiré el cigarro hasta salir de la casa en la papelera más cercana. Eran las 4 y media de la mañana y las calles estaban totalmente vacías y las ventanas con las luces apagadas. Volví a mi casa dando un paseo mientras encendía entre mis labios otro cigarro. Cuando llegué, dormí como cualquier otro día. Sin remordimientos. Sin nada en la cabeza más que la sensación de haber dado muerte con mis manos de nuevo.
A la mañana siguiente me replanteé todo. No sabía si era la unión del placer sexual con el asesinato lo que me hacía arder. Tras horas de meditación y media botella de ron, me di cuenta que eran placeres distintos. Al ser uno de ellos excesivamente peligroso dejé pasar el tiempo. Estuve meses viviendo mi vida sin rodear mi cuerpo con el aura de La Parca.
Una noche, el bar estaba más lleno de lo habitual. Sería interesante si no fuese que la mayoría eran hombres. Entre tanto pene suelto, encontré a una joven en la barra tomándose algo que sería un gintonic. Por primera vez en mi vida no pensé en ella como objeto sexual, sino como objeto de asesinato. El simple hecho de mutilarla me llegaba a excitar y el sentir su sangre entre mis manos, abrazar su cuello hasta su desvanecimiento. Es una sensación que podría sustituir a cualquier relación sexual que se pueda tener. No me acerqué. Esperé a que se levantase y se marchase.
Soy una persona cuidadosa. La seguí durante días sin que notase mi presencia. Una noche, ella fue a un local de bastante buen ver. Decidí acercarme y comenzar mi aventura. Estaba todo preparado a la perfección y yo sabía perfectamente que sería el último, pero el más perfecto. Conversamos por más de una hora y acabamos dando una vuelta. Ofrecí invitarla a mi casa y ella accedió. Nos tomamos cada uno una copa y comenzó la noche. Sería mi ultima noche, por lo que aprovecharíamos para tener sexo y después dedicarlo a mi placer personal.
Fue una hora intensa. Al finalizar, salí del cuarto y busqué una cuerda. La habitación estaba a oscuras y ella estaba en pie mirando por la ventana. Me acerqué por detrás y amarré su cuello con la cuerda hasta que se desmayó. Sabía cuando parar, por lo que no tenía problema. Tomé su pulso y comprobé que estaba viva, por ahora.
Había acondicionado mi sótano para mis juegos. Mi juego. La até a un tipo de camilla y la amordacé. Con un vaso de agua sobre su frente volvió de su sueño y me miró con pavor. La mayoría lo conocéis. Mutile su cuerpo con cientos de cortes. Le corté los dedos de manos y pies y quemé los extremos para evitar el sangrado. Finalmente, tras ver como todas sus heridas emanaban sangre y ella lloraba, corte su cuello. Un cuello blanco infundido en rojo. Nunca podría olvidar aquella escena.
Se que piensan que estoy loco. Unos dirían que sí. Me habéis juzgado ya en vuestro interior y no me importa. Estoy aquí porque yo ya he vivido todo lo que quería vivir.Ni sí quiera me habéis atrapado. Ni os habéis acercado. Estoy aquí para demostraros que, aunque encontréis a un asesino, en todo el tiempo que habéis perdido, ya han aparecido cientos más, con mentes más perversas y malévolas. No os dais cuenta, pero en este mundo el mal es implacable y la justicia ya ha sido violada y asesinada.